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Edición española del periódico Zeit-Fragen
4 septiembre 2010
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Horizontes y debates  >  2010  >  No 0; enero 2010  >  El presidente de Islandia desenmascara la antidemocrática UE [Imprimer]

El presidente de Islandia desenmascara la antidemocrática UE

por William A. M. Buckler
En realidad, Islandia hasta ahora no está «en la Unión Europea». Seguramente que Islandia quiere ser miembro de la UE, pero a causa de la pequeñez de una crisis bancaria en septiembre/octubre de 2008, la concesión fue prorrogada. Ésta correrá aún más peligro por la decisión del presidente, de darle al pueblo islandés directa cogestión, sobre si el fracasado sector bancario deberá ser apoyado financieramente o no, y en caso de serlo, de qué manera.


Los antecedentes
En septiembre/octubre de 2008 quebraron los tres bancos más grandes de Islandia, después de haber quedado atrapados en el bloqueo mundial de los créditos, que amenazaba con desmoronar el sistema financiero global. Para esos bancos era imposible renegociar sus deudas a corto plazo, y a su vez, estaban confrontados con arremetidas en sus sucursales en el exterior, sobre todo en el Reino Unido. La bancarrota que amenazaba a los bancos islandeses excedía las posibilidades cobertura de la economía islandesa y del banco central islandés. La deuda externa de Islandia de 50 mil millones de euros, equivalía al 80% de la capacidad disponible del sistema bancario. El producto interno bruto de Islandia era de 8,5 mil millones de euros anual. Islandia estaba frente a una inminente insolvencia estatal.
Los bancos fueron rápidamente nacionalizados. Y el FMI y  Europa intervinieron. El FMI dió un préstamo de 2,1mil millones de euros, los vecinos escandinavos de Islandia otros 2,5 mil millones, y el Reino Unido, Alemania y Holanda, 5 mil millones más. Para ello Islandia pagó un precio salado. Las tasas oficiales de intereses se elevaron inmediatamente al 15%. El futuro se hizo aún más difícil, cuando las agencias de Rating rebajaron de inmediato su calificación de las deudas públicas de Islandia. La corona islandesa se devaluó. Y la bolsa islandesa, que desde principios de octubre de 2008 había perdido un 30%, se cerró. Cuando abrió nuevamente, el 14 de octubre, cayó masivamente hasta un 77%.
The Privateer, en el número 600 del 30 de marzo de 2008, había advertido ya seis meses antes sobre la posibilidad de esa caída.
Según se describió la situación llegamos a la siguiente conclusión:
«EE.UU. es como Islandia». Y así lo sigue siendo; la única diferencia es que EE.UU.   (y los otros G-20 países) pueden seguir vendiendo su deuda pública, tanto en el propio país como a nivel internacional.


El cambio más reciente – «Dejad que mi pueblo decida».
Los préstamos concedidos a Islandia en el punto culminante de la crisis, en octubre de 2008, deberían ser devueltos bajo las condiciones habituales. El 5 de enero, el presidente Olafur Grimmsson dejó perplejo al sistema financiero global, negándose a aceptar y dar valor legal al plan de devolución de la deuda. En cambio, anunció que la decisión se haría por medio de un referendo de los 243.000 votantes de Islandia. El shock internacional y la indignación se hizo sentir inmediatamente. El Reino Unido y Holanda advirtieron que Islandia quedaría fuera de la UE, y Lord Myners, secretario de estado del Ministerio de finanzas británico, advirtió que el país arriesga un «status de paria». Las agencias de rating, de inmediato degradaron las deudas islandesas calificándolas de nulas. Circulaban comentarios sobre la supresión del plan de salvación del FMI.
Dos días más tarde, el 7 de enero, el presidente islandés tomó nuevamente la palabra. «Islandia reconoce totalmente sus obligaciones y pagos pendientes (...) El referendo decidirá simplemente en qué medida, en qué  forma y bajo cuales condiciones.» En un reportaje en el «Financial Times» británico, Grimsson añadió: «Espero que los pueblos de esos dos países y sus dirigentes políticos, de acuerdo a las largas tradiciones democráticas del Reino Unido y Holanda, reconozcan que un referendo es un método democrático, para tomar una decisión.» (el cursivo es del autor).
Es la política expuesta abiertamente del Fed de EE.UU. y también la de casi todos los gobiernos del mundo, de negar al pueblo el derecho a expresarse sobre las medidas destinadas a sacar a sus países de la crisis financiera global. El presidente islandés ha desenmascarado esta actitud.    •
Fuente: The Privateer, número 645, 2010, pág. 8
(Traducción Horizontes y Debates)

Artículo 26
de la constitución islandesa
Cuando el Althing (parlamento) ha aceptado un proyecto de ley, debe presentarlo al presidente para su aprobación en el término de dos semanas; así puede entrar en vigor. En caso de que el presidente rechace ese proyecto de ley, éste tendrá sin embargo validez – si las circunstancias lo permiten – por medio de un plebiscito con voto secreto; en caso de rechazo pierde su validez legal, de lo contrario queda en vigor.
Fuente:www.verfassungen.eu/is/islv44-i.htm


La petición*
«Requiero del presidente de Islandia, Sr. Ólafur Ragnar Grimsson, un veto contra la ley Icesave. Lo considero como un requerimiento adecuado, que la carga económica que se le impone a la generación islandesa actual y a las futuras, en forma de una garantía estatal para pagos Icesave al gobierno británico y holandés, sea objeto de un plebiscito.»
*    El 25.11.2009 la iniciativa popular islandesa «In Defence of Iceland» comenzó a colectar firmas para esa petición. Hasta el 2 de enero firmaron 56.089 islandeses.
(Traducción Horizontes y Debates)

La responsabilidad común de China, Islandia y Rusia en la
economía global, la paz mundial y la seguridad internacional
A la Encargada de asuntos económicos, Señora Olöf Hrefna Kristjansdottir, Secretaria de la Embajada de la República de Islandia,
Su Excelencia  Señor Hongbo Wu, Embajador extraordinario y delegado de la República Popular China,
Su Excelencia Señor Vladimir Kotenev, Embajador extraordinario y delegado de la Federación Rusa
Muy venerable Señora Encargada de asuntos económicos Kristjansdottir, Excelente Wu, Excelente Kotenev
Tengo el honor de compartir con ustedes lo siguiente:
Nuestros países son Estados defensores de la paz que tienen una responsabilidad muy importante en lo que ha de ver con la paz mundial y la seguridad internacional.
Nada amenaza más la paz mundial y la seguridad internacional que la deplorable situación de la economía mundial, el injusto reparto de pobreza y riqueza y las aspiraciones de las alianzas artificiales comandadas por los Estados Unidos al poder, la hegemonía y el dominio mundial.
Los medios de Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea son la guerra económica y militar con el objetivo de someter al resto de naciones y sus intereses geoestratégicos.
Ahora se presentan, sin embargo, nuevas circunstancias que podrían evitarlo, dando lugar a un orden completamente nuevo de los intereses en oposición y de la relación de fuerzas.
Imaginen, por favor, que ninguno de los siguientes puntos fuera una utopía, sino que todo esto fuera realidad:
•    Islandia explica las razones de su salida de la OTAN y de su neutralidad futura.
•    Islandia renuncia además a su deseada entrada en la Unión Europea.
•    Islandia se coloca bajo la protección de China y Rusia, potencias nucleares.
•    China y Rusia desarrollan en el territorio islandés una base militar.
•    China y Rusia pagan una compensación anual a Islandia por el uso de la base. Con ello podría pagar Islandia su deuda exterior y saldar en un corto período su crisis bancaria.
Las ventajas estratégicas y políticas para los tres países serían tan claras que no es necesario que me extienda más sobre ello.
Las consecuencias directas o indirectas no son, pese a todo, evidentes.
Lo más importante sería que, de esa forma, se resquebrajaría la estructura de la OTAN y que surgiría una Islandia neutral bajo la protección de potencias económicas distintas a los Estados Unidos y la Unión Europea.
En este sentido, espero en particular que Islandia no atente contra su honor, su orgullo y su soberanía, aceptando compromisos vagos y fingidas propuestas de mediación como la realizada por el antiguo ministro alemán Joseph Martin (alias «Joschka») Fischer, cuyas concepciones políticas durante su mandato ministerial en Alemania procuraron sólo la discordia en Europa y en el mundo y dieron lugar a enormes daños.
Aprovecho esta ocasión para transmitir a los embajadores de la República de Islandia, de la República Popular China y de la Federación Rusa mi más alta y distinguida consideración.
René Schneider, 9 de enero de 2010.
René Schneider es Abogado en Münster,
Alemania, www.schneider-institute.de
(Traducción Horizontes y Debates)