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Edición española del periódico Zeit-Fragen
5 septiembre 2010
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Horizontes y debates  >  2010  >  No 0; enero 2010  >  Teoría de la democracia directa [Imprimer]

Teoría de la democracia directa

por René Roca, Historiador*
La democracia directa en Suiza ha sido poco estudiada por los historiadores. Para politólogos y juristas esta forma de democracia en sus diversas facetas constituye siempre un tema de interés. La ciencia historiográfica se ha concentrado en cambio en Suiza durante mucho tiempo en la historia social y económica. La historia de la democracia como historia política ha sido ampliamente ignorada. Es urgentemente necesario reconstruir en detalle el contexto histórico en el que el sistema político suizo se ha originado. Sólo de esta forma pueden descifrarse el significado social y el valor político de las instituciones democráticas directas y sólo así resultará claro en qué contexto psicológico-social se encuentra nuestra cultura política.

Origen y desarrollo de la democracia directa en Suiza
Las raíces: Republicanismo y Comunalismo
Suiza ostenta las más antiguas y duraderas tradiciones republicanas de Europa. La definición de «República», la «Res publica», apunta a uno de los elementos centrales de una cultura democrática. Una cuestión, un problema político por ejemplo, se convierte en una «cosa pública», esto es, en un asunto de todas las ciudadanas y ciudadanos de un espacio político concreto.
El historiador inglés John G. A. Pocock subraya en sus investigaciones sobre el Republicanismo que en Inglaterra se ha desarrollado desde el siglo XVI, junto al modelo liberal, otro modelo alternativo de ciudadanía social. Este «modelo republicano» posee en su esencia el ideal de una sociedad capaz de autogobernarse de ciudadanos económicamente independientes y organizados para su autodefensa. El ciudadano políticamente activo aspira a la libertad y la estabilidad de la comunidad como metas éticas. Estas virtudes ciudadanas exigen de los individuos la subordinación de los intereses comunes al bien común.
En Suiza las raíces republicanas se extienden hasta la Alta Edad Media. Con ello una nueva aproximación investigadora se sitúa en nuestro punto de mira, más exactamente la propia del comunalismo. El historiador suizo Peter Blickle apunta a la autoorganización comunal de la antigua Confederación y muestra en este contexto la significación de la colaboración confederal de las comunas como célula democrática original (los tres «auto»: autodeterminación, autoayuda, autoresponsabilización). Suiza posee así las precondiciones ideales para seguir desarrollando formas concretas de democracia premodernas, levantadas sobre una cultura política específica.
La idea de la soberanía popular
El historiador inglés Quentin Skinner, siempre trabajando junto a Pocock, ha revitalizado el campo de la «historia de las ideas políticas». Skinner subraya la importancia del contexto histórico en el que una idea se desarrolla, así como de los actores históricos que, de una forma concreta, hacen uso de una idea y la aplican en la praxis política.
En Suiza el desarrollo democrático adquirió con la Ilustración una dinámica particular, que fue discutida en extensa y enriquecida con perspectivas propias. El derecho natural ilustrado, que fundamentó el concepto de igualdad y llevó la teoría del contrato a la esfera del Estado nacional, pareció haber ganado una forma política en la democracia suiza de cantones comunales. El modelo democrático premoderno de los cantones comunales sirvió a los movimientos populares del siglo XIX como modelo de referencia. Sobre esta base se llegó con éxito, gracias a una audaz mezcla de tradición y modernidad, al nacimiento de la democracia directa.
El ginebrino Jean Jacques Rousseau veía en los cantones comunales suizos el «Estado ideal». En su Contrato Social lo describe de esta forma: «Cuando vemos que en el pueblo más feliz del mundo una cuadrilla de campesinos se ocupa de los asuntos del Estado bajo un roble y siempre se conduce con cordura, ¿no podemos despreciar el refinamiento del resto de naciones, que se hacen ilustres y miserables con tanto artificio y tanto secretillo de tendero?   
(Libro cuarto, cap. 1). Rousseau fue, a la luz de la historia de las ideas, el creador del concepto «soberanía popular» y define a la misma de la siguiente manera: «La soberanía no puede ser representada por la misma razón por la que no puede ser enajenada; consiste esencialmente en la voluntad general, y la voluntad no se representa […]. Los diputados del pueblo no son, pues, ni pueden ser sus representantes […], no son más que sus mandatarios; no pueden concluir nada definitivamente. Toda ley no ratificada por el pueblo en persona es nula; no es una ley» (Tercer libro, cap. 15).
Vías hacia la democracia directa en Suiza
Con esta cita describe Rousseau en su contenido un debate que, en los cantones suizos, que parten de la democracia de los cantones comunales, se plantea a partir de 1830: algunas personas buscaron la posibilidad de complementar con derechos ciudadanos directos la democracia indirecta introducida por las revoluciones francesa y helvética y dar así una solución definitiva a la cuestión del poder. El primer ejemplo de una institución democrática directa de este tipo lo constituyó el llamado «Veto» (precursor del referéndum actual). El veto se impuso en 1830 de diversas formas en todos los cantones y supuso la más radical concretización de la soberanía popular hasta entonces. En este sentido el veto fue el paso más decisivo hacia una «verdadera» soberanía popular. En la segunda mitad del siglo XIX se impusieron el referéndum y la iniciativa también a nivel nacional, lo que hasta hoy es un hecho sin igual en el mundo entero. Este desarrollo de la democracia directa fue posible ante todo sobre la base de cuatro prerrequisitos:

  1. En los cantones suizos se desarrolló a partir de 1830 una nueva cultura asamblearia («los parlamentos» o «Volkstage»), ligada a las viejas formas democráticas y capaz de desafiar a la elite dominante. Los movimientos populares se encontraban por un lado marcados por el conservadurismo, pero por otro eran también soporte de posiciones pre-socialistas.
  2. Los actores políticos impusieron el principio de la publicidad, es decir, el que todos los asuntos políticos que conciernen a la totalidad de los ciudadanos, deben ser discutidos públicamente.
  3. A partir de 1830 se desarrolló en Suiza el sistema de prensa y la libertad de prensa fue introducida frente a algunas resistencias. Los periódicos posibilitaron un debate público y llegaron a definir cada vez más la agenda política.
  4. Pioneros como Heinrich Pestalozzi apuntaron la importancia de la educación. El sistema escolar público se desarrolló en el marco comunal y se convirtió en una tarea importante para cada una de las comunas. Las comunas consolidaron así su reputación como «escuelas de la democracia».

Conclusión

La democracia es básicamente un logro moral. El ya citado historiador inglés Pocock introduzco con la cuestión de la virtud un importante elemento socio-psicológico para la historia de la democracia. La pregunta por la dimensión ética de los procesos políticos es siempre la misma que la que refiere al modelo humano. Confiar a los seres humanos la participación política se corresponde con una imagen positiva de los mismos. Esto es lo que retoma la definición de Pocock de una libertad «positiva», con la que subraya que el ser humano debe dar forma a su entorno de forma activa a fin de resguardar la libertad ganada.
El desarrollo democrático directo en Suiza durante el siglo XIX es también el comienzo de una discusión sobre la virtud en este país, en el transcurso de la cual fueron establecidas condiciones paulatinamente más justas y pacíficas. •
* El Profesor René Roca fundó hace tres años un «Forum para la investigación de la democracia directa», forum que ha organizado ya su noveno encuentro. Construye con ello una red interdisciplinar de investigadoras e investigadores con los que establece un intercambio respectivo. Así se ha originado ya un debate fructífero. El próximo año organizará un gran congreso que tendrá como tema la «Situación de la investigación sobre la democracia en Suiza». Él mismo se encuentra ahora preparando su habilitación docente con un trabajo que tiene por título «Surgimiento y desarrollo de la democracia directa en Suiza».