Llamamiento de Colonia contra los juegos de ordenador violentos
I Los juegos de asesinatos son minas terrestres para el alma Jóvenes de cinco, 15 o 25 años se sientan hoy horas, días y noches ante los ordenadores y las consolas. En «juegos» como Counter-strike, Doom 3, Call of duty, Halo 3, Crysis, Grand theft Auto IV y otros practican la matanza sistemática y excesiva con armas desde la ametralladora hasta la motosierra. Humillan, torturan, mutilan, dividen, tirotean y sierran a seres humanos en sus pantallas. Está ampliamente demostrado científicamente que la violencia de los medios y sobre todo los juegos de asesinato tienen efectos devastadores particularmente en niños y jóvenes. Asimismo no se puede pasar por alto en la vida cotidiana de los padres, los profesores y profesoras, los educadores y educadoras que los niños y jóvenes se vuelven por los juegos de ordenador más agresivos, más violentos y embotados. Está establecido: Cuanto más brutales son los juegos y más tiempo pierden los niños en ellos, son peores los resultados de la escuela. Muchos padres están desesperados, los profesores y profesoras tienen que luchar con la creciente brutalidad y el fracaso escolar.
II Los juegos de asesinatos son entrenamiento activo de guerra Los juegos de muerte vienen de los programas de entrenamiento profesional del Ejército de los EE. UU., con sus técnicas de disparo, exactitud del blanco y reacción directa a cualquier opositor que surja: Los soldados son desensibilizados y condicionados para la matanza, se desmonta el escrúpulo ante la muerte. Exactamente igual se transmiten conocimientos especiales a los niños y la gente joven sobre las armas y las tácticas militares, porque estos llamados «juegos» son simulaciones de la realidad de la guerra: Producen miedo, stress y subidas continuas de adrenalina. Fuerzan acciones directas en un esquema de estímulo y reacción e impiden una distancia crítica y la compasión. Las áreas virtuales y el mundo real se compenetran, llegan a ser indistinguibles. El «espacio de juego» de nuestros niños y jóvenes corresponde a la realidad de la lucha de soldados en guerras contrarias al derecho internacional, p.ej. en Iraq y en Afganistán. Ante los monitores hay ciertamente tripulaciones de tanques, aviones y helicópteros y disparan individualmente a seres humanos reales - lo aprendido está aprendido.
III ¿Quién se beneficia de la guerra en las cabezas? Los «global player» de la industria del juego se benefician en una economía global en estancamiento del más grande mercado en crecimiento. La industria del juego de ordenador tiene una cifra de negocios anual mundial de más de 30 mil millones de euros. Los juegos de ordenador son gigantescas máquinas de hacer dinero: La industria crece en dos dígitos, la producción neta es enorme, porque los juegos de ordenador son caros con pequeñas inversiones. Este floreciente mercado es promovido incluso por el estado en Alemania. Además cooperan estrechamente la industria de juegos de ordenador y el ejército en la investigación, el desarrollo y la aplicación: el desarrollo de los juegos y la investigación sobre simulaciones militares se complementan. El Ejército de los EE. UU. utiliza los juegos de ordenador para el reclutamiento de los soldados (p.ej. www.americasarmy.com). Las compañías de juegos colaboran así como parte del complejo militar-industrial-mediático para atraer con «juegos» a los futuros soldados. La vida cotidiana es penetrada por la guerra, para crear aceptación para las guerras presentes y futuras. Estos juegos son así ataques masivos contra los derechos humanos, el derecho internacional y las leyes fundamentales. ¿Por qué no se emprende nada contra esto?
IV Cómplices, colaboradores y beneficiarios de la industria del crimen El desarrollo de los juegos de ordenador y la minimización de sus efectos funcionan solamente porque científicos y universidades colaboran desde hace tiempo. Las universidades suministran cursos para la industria de los juegos y los científicos crean una nueva lengua para enmascarar la realidad en vez de aclararla: Con términos nebulosos como «competencia mediática» y «competencia de marco» se sugiere seudocientificamente que podrían los niños y los jóvenes manejar razonablemente juegos de crimen, sin sufrir daño mental y físico. Sin embargo se construyen los juegos de tal manera que esto no es posible. Las críticas a los juegos de ordenador se difaman como «no científicas». Sin embargo no hay realmente «controversia científica»: Sobre 3500 investigaciones empíricas establecen la conexión entre el consumo de medios violentos y el crecimiento de la agresividad. Los científicos que niegan esto se hacen cómplices y son beneficiarios del complejo militar-industrial-mediático, porque sus institutos reciben amplia ayuda financiera de la industria de los juegos. Las universidades consiguen cada vez menos fondos estatales y por tanto son cada vez más proveedores de servicios a la industria. Así se provoca realmente la corrupción científica y la dependencia de la economía y del ejército. También la política se convierte en ayudante de estos intereses: Hay peticiones de resolución actualmente en el Bundestag, que quieren declarar los juegos de ordenador como «bienes culturales». Si los juegos de violencia se consideran como «arte», la protección de la juventud puede ser eliminada. El «Centro federal nacional para la educación política» participa además hace años en la minimización de los juegos de violencia. Aquí publican casi exclusivamente «pedagogos de los medios» cercanos a la industria de los juegos y cuyos escritos propagan abiertamente los juegos de violencia. Así financian los ciudadanos con sus impuestos su propia desinformación. El Centro federal choca con el precepto constitucional de educación para la paz.
V Quién es responsable Así no son responsables los padres, ni las profesoras y profesores, a quién se pasa siempre la actuación sobre las consecuencias. Los fabricantes y la industria de la guerra son los responsables; la extensión inflacionista de los juegos es deseada políticamente e impulsada gustosamente por la «ciencia» y los medios. Los niños y los jóvenes no necesitan realmente «competencia en los medios», sino una educación para los medios, que incluye la educación del corazón. Los niños y los jóvenes deben ser impulsados a la acción razonable y humanamente solidaria ante las tareas reales de nuestro tiempo. Por lo tanto deben los padres, los profesores y todos los ciudadanos señalar a los responsables y pedirles cuentas.
No toleramos, que las cabezas y los corazones de nuestros niños sean intoxicados por los juegos de crimen con guerra y violencia; que niños y jóvenes sean amaestrados como máquinas de matar en los campos de batalla virtuales y reales de este mundo; que se creen nuevos conceptos de enemigo y se extienda la hostilidad al extranjero; que se eliminen los fundamentos humanos y pacíficos de nuestra sociedad y que la guerra se convierta en normalidad; que se minen los derechos humanos, la constitución y el derecho internacional por los juegos de violencia.
Exigimos, que la producción y difusión de juegos de ordenador que enaltecen la guerra y exigen la violencia para niños y adultos sea prohibida, pues la guerra no es sólo mala para los niños sino también para los adultos; que se retiren los escritos minimizadores del «Centro federal para la educación política» y de acuerdo con su misión informe sobre las condiciones reales de la investigación; que los científicos revelen su financiación por la industria de los juegos; que todos los partidos retiren sus peticiones de resolución, que quieren declarar los juegos de ordenador como «bienes culturales»; que la industria de los juegos no reciba ninguna promoción estatal y apoyo político; que la formación para los medios aclare sobre el efecto real de las representaciones de violencia y eduque para la paz; que los políticos, los científicos y los representantes de los medios cumplan con su misión de servir a la paz como requiere la constitución, los derechos humanos y el derecho internacional – y si no deben retirarse.
Primeros firmantes: Arbeiterfotografie ‑ Forum f. engagierte Fotografie, Köln; Marie Bardischewski, Filmemacherin, München; Prof. Dr. med. Joachim Bauer, Facharzt f. Psychosomat. Medizin, Psychiatrie u. Psychotherapie, Universitätsklinikum Freiburg; Gabie Baumann, Psychotherapeutin, GwG, Köln; Prof. Dr. Jörg Becker, Geschäftsführer KomTech GmbH, Solingen; Prof. Dr. Veronika Bennholdt-Thomsen, ITPS e.V., Bielefeld; Marlene Beyenbach, Eberdingen; Prof. Dr. Lutz Bieg, Erftstadt; Dr. Paula Bleckmann, Emmendingen; Beate Bogalho, Rektorin, Kerpen; Ilona Bogdal-Klumpe, Fachberaterin f. Kindertagespflege, Bergisch-Gladbach; Kirsten Boie, Kinder- und Jugendbuchautorin, Hamburg; Dr. Malte Brinkmann, PH Freiburg; Peter Bürger, kath. Theologe, Publizist, Bertha-von-Suttner-Preisträger 2006, Düsseldorf; Christopher Clouder, Alliance for Childhood, Forest Row (UK); Susanne Dahlmann, Kinderpflegerin, Köln; Dipl.-Psych. Ulrike Dienstbach u. 10 weitere Mitarbeiter, Ev. Beratungszentrum, Hannover; Dr. med. Angelika Eibach-Bialas, Fachärztin f. Kinder- u. Jugendpsychiatrie, Bonn; Dr. Maria Emmerich, Schulpflegschaftsvorsitzende, Bedburg; Manuela Engl, Volkmannsdorferau; Willi Fährmann, Schriftsteller, Deutsche Akademie f. Kinder- und Jugendliteratur, Xanten; Dr. Ing. Christian Fischer, Köln; Dr. med. Christian Firos, Facharzt f. Psychiatrie/Psychotherapie, Glottertal; Joachim Fischer, Künstler, DFG-VK Niedersachsen-Bremen; Frauenhaus Herford e.V.; Tabea Freitag, Psychotherapeutin, Fachstelle f. exzessiven Medienkonsum «return», Haste; Thomas Freitag, Freie Waldorfschule, St. Augustin; Heidrun Funk, Buchhändlerin, Ingolstadt; Wolf Gauer, Journalist, São Paulo (BR); Dr. Bojan Godina, Institut f. kulturrelevante Kommunikation u. Wertebildung, Ostfildern-Ruit; Lothar Gothe, Öko-Bauer, Bergneustadt; Jürgen Grässlin, Bundessprecher DFG-VK, Freiburg; Heidi Graichen, CSU-Stadträtin, Erlangen; Hans Peter Graß, Friedensbüro Salzburg (AT); Dany Gruneberg, Bornheim; Pfarrerin Dagmar Gruß, Bonn; Gerhardt Haag, Leiter Theater im Bauturm, Köln; Eva Hack, Autonomes Frauenhaus Kassel; Dipl.-Päd. Renate Hänsel, Gymnasiallehrerin, Wallenwil (CH); Dipl.-Psych. Dr. Rudolf Hänsel, Schulberater, Wallenwil (CH); Peter Härtling, Schriftsteller, Möhrfelden-Walldorf; Dr. Jürgen Harrer, Papyrossa-Verlag, Köln; U. Hedwig, Bildungswerk Köln, Köln; Joachim Herrmann, Bayerischer Staatsminister des Innern, München; Prof. Peter Hess, Reutlingen; Christoph Hirte, Aktiv gegen Mediensucht e.V., München; Dr. Werner H. Hopf, Schulberatung Oberbayern-Ost; Dr. med. Susanne Hörnemann, Neurologin u. Psychiaterin, Köln; Prof. Dr. Günter L. Huber, Universität Tübingen; Prof. Dr. Gerald Hüther, Zentralstelle f. Neurobiolog. Präventionsforschung d. Univ. Göttingen u. Mannheim/Heidelberg; Dietrich Hyprath, Sant Josep (ES); Eberhard Irlinger, Landrat des Landkreises Erlangen-Höchstadt; Dipl.-Soz. Gabriele Isele, ECP, GwG, Hamburg; Christin Jonas, Kinder- u. Jugendpsychotherapeutin, Engelskirchen; Dr. Thomas Jung, Oberbürgermeister u. 20 Stadträte d. Stadt Fürth; Hidir Kalay, Bürgerzentrum Alte Feuerwache, Köln; Hermine Karas, Mutter und Großmutter, Köln; Dr. med. Heinz Katlun, Naturheilarzt, Bergheim; Dr. Paula Keller, GEW, Köln; Dr. med. Reinhard Kennemann, Detlef Gerdes , Fachärzte f. Kinderheilkunde u. Jugendmedizin, Essen; Karla Keucken, Psychotherapeutin, GwG, Köln; Prof. Dr. Constanze Kirchner, Universität Augsburg; Angela König, kath. Religionslehrerin, Wuppertal; Klaus Kordon, Schriftsteller, Berlin; Margarete Kramer u. Funda Aras, Frauen helfen Frauen e.V., Köln; Prof. Dr. Jochen Krautz, Alanus Hochschule, Alfter; Rosalia Krenn, Arge Wehrdienstverweigerung u. Gewaltfreiheit, Wien (AT); Prof. Dr. Hans-Jörg Kreowski, Universität Bremen, Vorsitzender d. Forums InformatikerInnen f. Frieden u. gesellschaftliche Verantwortung e.V.; Dr. Adrian H. Krieg, Co-Chair World University Political Science Department, Bradenton FL (USA); Prof. Dr. Ekkehart Krippendorff, Berlin; Dipl.-Volkswirt Heinz Kruse, Ministerialrat AD; Prof. Bernhard Kunst, FH Köln; Annette Lehnert, Lehrerin, Pulheim; Dr. Felix Lenz, DFG-VK Ortsgruppe München; Gerd Lohwasser, Bürgermeister der Stadt Erlangen; Meggie Lück, Bäuerin, Bergneustadt; Michael Martens, Feuerwehrmann, Bergisch Gladbach; Gabi Martens u. weitere zehn Tagesmütter, Bergisch Gladbach; Prof. Dr. Maria Mies, Köln; Christa Meves, Kinder- u. Jugendlichenpsychotherapeutin, Uelzen; Hella u. Reinhard Mey, Liedermacher, Berlin; Andreas Meyer-Lauber, Vorsitzender Gewerkschaft Erziehung und Wissenschaft NRW, Essen; Hans Peter Mortier, Informationsstelle Friedensarbeit, Meckenheim; Prof. Dr. Eric Mührel, FH Emden; Prof. Dr. Carsten Müller, FH Emden; Prof. Dr. Benno Müller-Hill, Köln; Roland Näf, lic. phil., Grossrat, Vizepräsident SP Kanton Bern (CH); Prof. Dr. med. Kurt Oette, Köln; Elke Ostbomk-Fischer, Dozentin u. Ausbilderin, GWG, Köln; Dr. Rainer Patzlaff, Institut f. Pädagogik, Sinnes- u. Medienökologie (IPSUM), Stuttgart; Gudrun Pausewang, Schriftstellerin, Schlitz; Alfred Peil, Schulleiter, Xanten; Prof. Dr. Christian Pfeiffer, Kriminologisches Forschungsinstitut Niedersachsen, Hannover; Regine Pfeiffer, Dortmund; Günter Pohl, Bonn; Eva Maria Pott-Bärtsch, Ärztin, Langenfeld; Brigitte Queck, Mütter gegen den Krieg Berlin-Brandenburg; Ruth Rampini, Musikerin und Mutter, Köln; Martina Reicheneder, Sonderpädagogin, Köln; Jürgen Reinecke, selbständiger Handwerker, Hannover; Ursula Reinsch, Journalistin, Köln; Martha Reitmayer, Angehörigen-Selbsthilfegruppe Mediensucht, Hannover; Andreas Renger, Psychotherapeut, GwG, Bonn; Ellen Rohlfs, Mitglied v. Gush Shalom u. Pax Christi, Trägerin Bundesverdienstkreuz; Dipl. Päd. Jürgen Rose, Oberstleutnant, München; Prof. Dr. Klaus Sander, FH Düsseldorf, GwG, Köln; Gerhard Schäfer, GwG, Bergisch Gladbach; Wolfgang Schäfer, Mainz; Prof. Dr. Heinz Schernikau, Universität Hamburg; Dr. Sabine Schiffer, Institut f. Medienverantwortung, Erlangen; Saral Sarkar, Köln; Stephan Schimmelpfennig-Könen, Gymnasiallehrer, Kassel; Prof. Dr. Hans Schieser, Europäische Ärzteaktion e.V., Ulm; Benjamin Schlesinger, Netzwerk Schulsozialarbeit Baden-Württemberg e.V., Stuttgart» ; Dr. Sabine Schlippe-Weinberger, Kinder- u. Jugendlichenpsychotherapeutin, Erbendorf; Michael Schmid, Lebenshaus Schwäbische Alb, Gammertingen; Max Schmidt, Vorsitzender Bayerischer Philologenverband, Mitglied der Bayerischen Landeszentrale f. neue Medien, München; Prof. Dr. Christoph Schneider-Harpprecht, Ev. Oberkirchenrat, Karlsruhe; Dr. Erasmus Schöfer, ver.di, Verband Deutscher Schriftsteller, Köln; Reinhard Schön, Rechtsanwalt, Köln; Renate u. Helmut Schramm, Wien (AT); Katharina Schubert, Frauenforum, Brühl; Heide Schütz, Vors. Frauennetzwerk f. Frieden e. V., Bonn; Dipl.Päd .Christoph Schüz, Schulleiter, Zainingen; Pfarrer Georg Schützler, Ev. Friedenskirche Ludwigsburg; Prof. Dr. Valdemar W. Setzer, Universität São Paulo (BR); Prof. Dr. Gert Sommer, Marburg; Jana Sommer-Gersippe, Kindertagesstätte der AWO, Bergisch-Gladbach; Prof. Dr. Hubert Sowa, PH Ludwigsburg; Prof. Dr. Manfred Spitzer, Universität Ulm; Hans-Christof Graf Sponeck, Müllheim; Dipl.-Theol. Lorethy Starck, Pastor, Bremen; Prof. Dr. Fulbert Steffensky, Hamburg; Otmar Steinbicker, Vorsitzender d. Aachener Friedenspreis e.V.; Dr. Wolfgang Sternstein, Friedens- u. Konfliktforscher, Stuttgart; Martin Strähle, Waiblingen; Felizitas Traub-Eichhorn, StD’, SPD-Stadträtin, Erlangen; Prof .Dr. Bettina Uhlig, PH Ludwigsburg; Dr. med. Thomas Unterbrink, Universitätsklinik Freiburg; Hamila Vasini, Iran.-deutsch. Frauenverein, Köln; Susann Wagener u. Julie Weissenberg, Freie Waldorfschule, Köln; Annelie Wagner, Fachärztin f. Psychosomatische Medizin u. Psychotherapie, Saarburg; Frieder Wagner, Filmemacher, Köln; Willy Wahl, seniora.org, Zürich (CH); M. Magna Waldmüller, Leitung Maria-Ward-Fachakademie f. Sozialpädagogik, Diözese Eichstätt; Michael Wallies, München; Konstantin Wecker, Liedermacher, München; Hermann Weische, Rechtsanwalt, Köln; Dipl.-Psych. Dr. Rudolf H. Weiss, Medienpsychologe, Auenwald; Klaus Wenzel, Präsident Bayerischer Lehrer- u. Lehrerinnenverband, München; Werkstatt Frieden & Solidarität, Linz (AT); Prof. Dr. Claudia von Werlhof, Universität Innsbruck (AT); Marita Wißmann-Hardt, Jugendamt Bergisch Gladbach ... y otros 937 primeros firmantes y 1020 patrocinadores (hasta el 19.04.09).
Nuevos firmantes o patrocinadores se dirigen a: Prof. Dr. Maria Mies, Blumenstr. 9, D-50670 Köln, koelner.aufruf@gmx.de. Aquí se puede acceder al texto del llamamiento y a la lista de firmantes.
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